jueves, 20 de abril de 2017

La ventana de un bus en Santiago

Son cerca de las ocho de la tarde
el cielo quema en su ombligo,
las antenas avanzan hacia atrás

De nuevo estoy acá, descifrando árboles
olvidando cordilleras
las ramas ya no son madera sino sombras
de un pasado tan reciente como mis ganas
de escribir.

No se que más sigue después de ese fuego
inferior del cielo, se asoman estrellas que
son homenajes de amores que murieron
podrías ser esta una tarde ya repetida?

Habrá que esperar que termine y me diga
si ya nos conocemos en su horizonte.

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