Mañanas

Extraño las mañanas sordas
donde podía oler tus sueños
no existías para nadie
pero tu sí para mi

Tus ojos dos puertas
con mi mente las golpeaba
siempre quise meterme
en tus sueños largos
para calmarte, siempre
mi misión era que la paz
de otros tiempos volviera
a tu ser defensivo de afecto

Nos malentendimos humanamente
pero extraño esas sordas mañanas
en donde no había nada más que decir
y las sombras aún no nacían.

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