sábado, 25 de febrero de 2017

Prisión

El viento que pisas mientras
el cemento corre de prisa
hirviendo el hormigón
se triza.

Mi amor se mantiene
descalzo por la ciudad
y todo hierve, mi cuerpo
toca al mundo que lo envuelve
indefenso e inocente
un incorpóreo gris
latente

El sonido de los autos
de mis pasos
de los pájaros
del tren

Todo pasa una y otra vez
al lado de mis oídos
presos de tu voz

Preso yo y todos mis otros
yo

todos pensamos distintos
sufrimos igual
por instinto y por lo normal
de este llanto que trepa cada
árbol que atrapan mis ojos
de mármol.

Mi corazón ya preocupa
a mi mente, no quiere
soltar, es lo mismo de siempre

frota el pasado como mi mano
palpa a la almohada
arrugas constantes se incorporan
en mi pensamiento y es en vano
lo que siento.

Por más que el alma se distraiga
no habrá mayor cruz que supere
a esta carga
ni mayor anhelo que la pena valga
que la pena salga
pero la pena vuelve, pasea se entretiene
entre trenes, entre bocinas largas
del paradero a una casa
oficinas ahogan a este germen
que quiere detenerse  de esta vida
pero se mueve en el dolor
en el clamor de tus ojos
mi eterna herida

Prisiones severas
amores incautos
yo y mis delirios
simplemente es eso
la caricia del acero
al vidrio.



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