Luis Alberto Leal

Creo que van a faltar adjetivos, sentimientos y lagrimas  para terminar de describir a este hombre, voy a hablar de mi vivencia con él sin mirar su pasado, sin juicio alguno, eso no me corresponde.

Mi abuelo...
El siempre me hablaba de su esfuerzo, de su curiosidad por aprender y su afán de informarme, de advertirme  de la oscura que podía ser la vida, con su actitud me hablaba de su perseverancia, de ser acero frente al huracán,  me enseñó a andar rápido por la calle, a burlar semáforos a comer completos de la fuente alemana, a comer nestum o la cupilca como lo llamaba él cuando yo ya  era un tonto grande.

Herede su impaciencia y sus orejas, su sentido del humor y de responsabilidad, esa capacidad de preocuparse de todos o casi todos, sin esperar el cariño de vuelta.
Me enseñó a ser cauto y  precavido ,me enseñó a desconfiar de todos, era su forma de entregar amor.


No puedo dejar de estar agradecido por las raíces que tengo, estas brotaron de un árbol fértil y los frutos los podemos ver y palpar hoy, abuelo querido si bien no estás físicamente y tu alma reposa en esta tarde serena, hoy estamos todos reunidos en familia, como tu querías " es bueno que haya comunicación entre los familiares" como el me decía varías veces.

Quizás si estuvieras aquí, en pocos segundos ya te habrías ido al centro a caminar, a comprar el nestum de siempre a darle pan a las palomas, esa libertad  incansable que tenías se mezclaba con tu orgullo permanente de no querer ser victima y carga de nadie, eso te hacia volar por este mundo y entonces volabas para Talcahuano, a alegrarme el rato con tus garabatos irreverentes, con tus consejos, con tus anécdotas casi de película para sacarme de mi rutina ingenua y pensar en lo invencible que eras, al estar en constante roce con la muerte.

Quizás me faltó más tiempo para correr contigo por conce, para comprar ropa en la americana, para disfrutar de tu experiencia infinita.

A pesar de que el tiempo se nos acorta y tratamos de alcanzar a esta vida siempre nos falta algo más que decir, que demostrar, que entregar, siempre nos faltará una pizca más de amor y de coraje,pero para eso esta el hoy, para abrazarlo, el pasado ya tiene los brazos cruzados.

 Abuelito siempre serás para mi el viejo libre y sabio, siempre estará tu esencia en mi,  Te quiero abuelo o mejor dicho te amo abuelo descansa en paz, ahora tienes todo un cielo para ir de prisa, ya nos veremos algún día cuando la vida ya me alcance  y entonces te contare mis historias del pasado, descansa en el eterno hoy, Luis Alberto Leal.

Atentamente tu nieto numero 12

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