martes, 15 de noviembre de 2016

Hoy día es martes pero podría haber sido
cualquier otro día y hubiese escrito esto
estoy inmóvil acostado esperando algo
algún cambio, un temblor, una confesión
una esperanza dentro de un rutina
si me muevo tampoco cambiará la vida
así que me quedo quieto escuchando
la fe de mi familia, el grito por el gol
que hizo Vargas, su falsa felicidad
su realidad construida inocentemente
por la fe en Dios.

Quiero vivir solo con mi nostalgia
con mis costumbres, ojala una ventana
grande y un paisaje distinto a este
donde todos sean mudos y yo sordo

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