Tú llovías

Fuiste el día de lluvia,
yo iluso esperé entre gotas
pero eras tú la que caía fragmentada,
tan fría y líquida como lágrimas en mi cara
me paré sordo sobre un charco,
esperé paciente algún sol de invierno,
era verano por cierto, pero llovía por dentro.
No te detuviste, no te detienes
me visitas inoportuna, besas mis techos
ya no duele tu lenguaje de gotas,
duele más el sol que escondes
y se nota que buscas sombras,
porque hierbes en tu frialdad
como vestido
como piel,
como testimonio tengo aquel
verso marcado en tus ojos
gritando un cierre, gritando un desesperado olvido
y no encontré motivos, ni una estación como esperanza,
la primavera muy lejana y el otoño hoy descansa

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