viernes, 9 de septiembre de 2016

Puente viejo

Iba de copiloto regresando a mi hogar, mi papá manejaba con los ojos puestos en el horizonte,casi jugando con la muerte como un niño que camina en un puente sin barandas, le encanta la competencia y le encanta mi impaciencia que se exprese en gritos, en corazones hundidos ( míos)
Fuera de aquellas actitudes competitivas de este caballero, me enfoque en el río y como las luces de las industrias se reflejaban en el agua oscura de cielo, eran verdaderos pilares infinitos, perspectivas 
que engañan sobre el mar, quizás vivimos de reflejos, nuestras vidas buscan reflejos de otras o no sé si esto es un pensamiento o un reflejo de lo que veo, vivo, respiro, siento, muero en cada momento que planeo un poema o un relato tan básico como este. fin.

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