sábado, 3 de septiembre de 2016

Llegué a las bancas de plazas y de calles

Considerando la actualidad ingrata
la mejor decisión es no llevar pesos
pesos mentales, es mejor no crear
posibilidades ni hechos que aun
no respiran, mejor caminar
por otras rutas, dejar esa mala
costumbre que tanto me gusta
de recorrer a propósito
esos caminos que huelen
a mis pasados enamorados,
que decir de cada una de las bancas
en que te espere ansioso de tus besos
de tu piel entera, tengo contada tres bancas
y ahí están como la vida misma, quietas,
gastadas de traseros y de amores muertos.

No sabía de que escribir y llegué a las bancas,
estoy improvisando lo que escribo, pocas veces
lo hago, pocas veces trato de hablar contigo, si tú
el que estas leyendo, el asunto es que veo bancas y bancas
y no pueden hacer otra cosa que recordarme enamorado
y empotrado a corazones rápidos.

Primera banca, en Carrera
segunda banca, en Paicavi llegando a plaza Perú,
ultima banca, en el parque ecuador, ahí nuestros
corazones se apagaron, las fuerzas en nuestros
ojos se cayeron, nuestras voces se hicieron
con los arboles, esa banca fue la ultima
para nuestros cuerpos.

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